miércoles, 31 de octubre de 2012

Tormenta Reggie Dio Golpe Mortal al Don Bosco

Ver FOTO VELORIO DON BOSCO.jpg en presentaciónEl santo falleció después de 8 mortales rayos que lanzó la tempestad roja en la penúltima jornada del básquet de Moca, paz a sus retos que son velados en el Santuario del Sagrado Corazón de Jesús 
 
Por: José Luis Paulino
Editor Deportivo Baloncesto de Moca
 
Moca, Provincia Espaillat.- Con gran pesar salió del Colegio Don Bosco la reliquia del que fuera sub-campeón de la justa pasada del Baloncesto Superior de Moca, el equipo del Don Bosco, ante una pobre multitud de 63 parroquianos que emergieron a soterrar al equipo de sus amores.
 
La directiva de los salesianos, encabezada por Genito María, Luis Emilio Guerrero, el padre Rubén, Anny Cano, Simy, luego de tanto discutir por no querer sacar al muerto, optaron por darle el último adiós en el tradicional cementerio de esta ciudad.
 
En su recorrido por la calle Imbert, la famosa viuda decía entre sollozos: “Después de regalarnos tantas alegrías y sobre todo cuatro campeonatos, este año solo teníamos 130 pesos y así no se podía ganar”, voceaba con su hermoso vestido, zapatos, y pañuelo amarillo.
 
Llegando a la esquina de la Mocana Comercial, un grupo de fanáticas como doña Gladis, Mecho, Tata, Pastora, veían con cara larga y de tristeza al Lic. Matías Torres y de pronto salió una voz que decía “ustedes serán los que nos seguirán”, esa era Pastora Sosa, fanática a  muerte de los salesianos.
 
Siguiendo el peregrinar, en una esquina de la tradicional calle Imbert se acercó Félix Colón, presidente del San Sebastián, a dar el pésame a Luis Emilio Guerrero y Grisel su esposa armo el rebú diciendo “no le des la mano a ese traidor que nos mató con los jugadores que nosotros trajimos primero al baloncesto”. Claro, ella se refería Marlon Martínez y Reggie Charles, pero este último no podía dejarse ver por esa calle donde viven los pocos fanáticos que tiene esta franquicia.
 
Luis Emilio, Genito y Cimy tuvieron que controlar a la pobre Grisel que ya con bate amarillo en mano tenía medido a Colón, cuando su adorado esposo se arrodilla frente a ella y le dice “mi amor, el próximo año se que vamos a cumplir el sueño de llevarle el trofeo a cada casa de los salesianos y aunque queda mucho trabajo que realizar, te juro que pagarán caro cada uno de los equipos”.
 
Y por fin, ya calmada la situación, de pronto otra vez se armó el corre, corre cuando de la  casa de  Ñaña, Nuna, Yonali (La Casa de las Chicas Sexys), comenzaron a vociferar “por aquí no pasan al muerto, y al traidor de Nelson Peña que no diga que siente por el Don Bosco, porque le volaremos los platinos que tiene en el caco”.
 
Bueno, después de tantas indecisiones llegaron los padres Rubén y Goyo,  el diácono Polo y, sorpresa que nos llevamos, el comunicador Thony Genao, con pañoleta amarilla en la cabeza, todos llorando, se acercaron para aplacar la situación y a pedirles que por favor dejaran seguir el velatorio sin problemas. 
 
Pero la mayor sorpresa que todos nos llevamos fue de la casa de Luz María y Tin (Titua), antes fanáticos del imperio amarillo, ahora solo veían el velorio y  cantaban el merengue de Fernando Villalona “Ahora estoy confundido”.
 
Pero muy dolido y caminando todo el tiempo al lado del ataúd, estaba el popular Bonducio, cuando Cristian, el hijo de Rosa, le decía “patrón, venga retírese un rato, se pondrá malo” y el con voz firme exclamó, “toy loco por armar el bendito lío, si no quieren problemas déjenme ir al lado de mi muerto”.
 
Enseguida y al ver que podría “armarse” de nuevo, Miguel Hernández (Ñan) y su esposa Fanny Chira, fanáticos leales del Don Bosco, con gafas muy caras, apartaron a Cristian para que el Bonducio siguiera gritando su difunto.
 
Pasando por la casa del comunicador Florencio Tejada salió doña Tatica y el Gobernador Diloné Ovalles a dar el pésame a los directivos, cuando Tatica abrazaba a Grisel de inmediato pensó “diablos nosotros seguimos después”.
 
A una esquina del cementerio, vestida hermosamente de amarillo, la traidora Rosa, junto a un grupo de fanáticos cantaban “salve don Bosco Santo, joven de corazón, mira todo el quebranto, de un mundo sin amor. Si supieras cuántas veces nos trataron de vencer, Salve don Bosco Santo, joven de corazón”.
 
Ya entrando al cementerio, Genito y Anny pidieron que solo los fanáticos del Don Bosco entraran a darle sepultura y de inmediato saltó Cimy “no queremos traidores en nuestras filas”. Al escuchar la información todos miraron atrás y escondido entre varios vehículos se notaba la diminuta figura del suspendido Nelson Peña (10 Años).
 
Mientras se acercaban a la tumba de Don Bosco, a lo lejos Cimy observó que ya el senador José Rafael Vargas estaba en el lugar y de inmediato les dijo a Luis Emilio y a Genito “denle al padre Goyo el presupuesto del  2013 debemos vengarnos este sótano, solo ganamos un juego y el senador puede mover los santos en la capital”.
 
Ya en la tumba de Don Bosco, luego de los directivos recibir el pésame del senador Vargas comenzó el panegírico. Con voz entrecortada Luis Emilio Guerrero exclamó “quién iba a decir que hoy Don Bosco estaría en esta situación, después de ganar ese primer juego de manera espectacular soñamos que eran otros los que hoy estaríamos velando”.
 
Otra vez las miradas se fueron a un lado y Matías Torres, queriendo disimular, bajaba la cabeza y solo pensaba “¿y por qué carajo me tienen que ver a mi?”.
 
Entonces mientras hablaba Luis Emilio, comenzaron a desmayarse las jóvenes del Don Bosco, Gladis (85 Años), Tata (78 Años), Mecho (88 Años), Rosa (90 Años). Eran instantes de mucho dolor y angustia para los 63 parroquianos y algunos que otros directivos de los clubes que fueron a la morada final.
 
Sin embargo, la ausencia de Juan Hernández presidente de ASOBAE fue notoria, el hombre andaba corriendo y fue lo mejor porque cuando dijeron “¡mescla!” comenzó el tumulto y Cristian, el hijo de Mon y Rosa la Traidora, dijo “¡ay!, ¿por qué suspendieron Bonducio, esos directivos son unos crueles. ¡Fueron 10 años que le cantaron!... y ahora, ¿quién podrá salvarnos?”.
 
El dolor era fuerte, los gritos eran más enérgicos al ver bajar lentamente al Don Bosco a su nicho en aquel momento, sin poder aguantar se desmayaron Genito, Anny, Luis Emilio y Bonducio.
 
Y como todo un catedrático el padre Goyo tiró una frase de André Malraux que dice “La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace pensar en la vida
 
¡Hasta la justa que viene, Don Bosco!

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